martes, 23 de diciembre de 2008

Resumen "Política cultural y Edcucación"


Michael Apple, es uno de los criticos de educación más destacado de los últimos tiempos, ha escrito ampliamente sobre la política de la reforma educacional y la relación entre cultura y poder. Entre sus numerosos trabajos podemos mencionar: "Ideología y Currículo", "Educación y Poder", "Maestros y Textos", "El Conocimiento Oficial", "Las Escuelas Democráticas", "Política Cultural y Educación", "Poder, Significación e Identidad". Su libro "Educación, la forma "correcta": Mercados, estándares, Dios y la Desigualdad" fue publicado en la primavera del 2001 y para el 2003 lanza "La Política Estatal del Conocimiento".

Sin embargo y sin desmerecer trabajos anteriores del joven Michael, en este espacio discutiremos, analizaremos y haremos breves comentarios a uno de sus libros "Politica Cultural y Educación" en este libro Apple hace incapie en las profundas desigualdades que observa en la sociedad de su país, lo que más llama la atención en su relato es que las desigualdades que se han producido en la sociedad y la escuela en vez de disminuir han ido en aumento, a pesar de que esto era una realidad constante en la decada de los 90 aun hoy se mantienen.
El punto fuerte del libro es que Michael Apple afirma que la escuela no se puede aislar de temas politicos, económicos y sociales ambitos en los cuales se desenvuelve y que la ideología neoconservadora, tan presente hoy en la política, ha conseguido transformar la escuela en un lugar radicalmente injusto con los más desfavorecidos, que no son la minoritaria excepción, sino la mayoría.
El autor intentar hacer de la escuela, y con ella de la sociedad, un lugar más justo. Su objetivo entonces apunta directamente a un cambio desde la escuela, ya que que esta no puede desligarse de la sociedad en la que está inserta. Pero una vez transformada la escuela podemos también cambiar la sociedad.
Capitulo I: Educación, Identidad y Patatas fritas
El título del capítulo obedece a una experiencia del autor de una visita a un país asiático (que no quiere mencionar para no comprometer a los educadores que le han invitado) en el cual el gobierno de esa nación decidió que para su supervivencia económica era fundamental la entrada de capital extranjero. para potenciarlo, el gobierno, dominado por el ejército, ideó que sería positivo dar entrada a grupos agroalimentarios. Ofreció grandes extensiones de terreno a muy bajo coste a una empresa norteamericana para que cultivara patatas para el consumo de una cadena de comida rápida, que acompañaba con patatas fritas. Bajos salarios, exención de impuestos, maquinaria experimental que sustituía a muchos trabajadores, carencia de preocupación por el medio ambiente, fueron las ventajas con las que contó la empresa americana. Los agricultores que ocupaban la zona desde tiempo inmemorial, pero que no contaban con "papeles" que pudiera demostrar propiedad alguna, fueron desalojados de sus tierras y emprendieron el éxodo a una ciudad que les rechazaba. Trabajos infravalorados e infrapagados en fábricas, lugares inhóspitos para vivir, desarraigo, fue lo que obtuvieron los antiguos campesinos. Pero ¿Qué tiene que ver esto con la educación? Al no cobrar impuestos a las compañías extranjeras, el gobierno no tenía dinero para invertir en servicios sociales, en educación, en atención sanitaria, vivienda. No había escuelas para los que habian llegado a la ciudad. Hasta las estadísticas se amañaron para decir que no se necesitaban.El autor nos cuenta esta historia para demostrar que la educación no se puede ver nunca desconectada de las relaciones de dominación y de la sociedad en general, y que no se puede actuar como si el capitalismo hubiera desaparecido, ni podemos actuar como si no importasen las relaciones de clase. El trabajo educativo que no esté conectado de modo fundamental con una comprensión profunda de la realidad sufrida por miles de seres humanos corre el riesgo de perder su alma. La relación entre educación y las cuestiones generales de la economía y de la política no se limita a la nación, sino que implica a grupos más amplios. Son políticas de derechas que ocupan en la actualidad el centro de la educación y de casi todo y suponen una tensión entre el énfasis neoliberal en los "valores del mercado" por una parte y el apego neoconservador a los "valores tradicionales", por otra. Para los primeros lo mejor es el debilitamiento del Estado, pero para los segundos el Estado es el que tiene que transmitir los conocimientos, normas y valores correctos. La educación es una de las esferas en las que la derecha ha ido ganando terreno. El objetivo socialdemócrata de la expansión de la igualdad de oportunidades ha perdido su fuerza política y su capacidad para movilizar a las personas. Se produce además un ataque -más o menos velado- contra los profesores y contra los sindicatos de los profesores. La crítica económica del sistema es antiempresarial, derrochador y que las escuelas no consigue producir una mano de obra cualificada. Los educadores y alumnos deben saber que en el sistema hay ganadores y perdedores (se citan las "leyes de pobres" del s. XIX, que estuvieron vigentes en Inglaterra y en diversas partes de EEUU, Canadá y Australia y distinguen entre los pobres por propia voluntad o por las circunstancias). La alianza de derechas ha creado las condiciones que le dan un poder hegemónico creciente sobre las políticas, la economía, el bienestar social y la educación. Combina dos clases de lenguaje: el de los niños como "futuros trabajadores", la privatización y la elección de mercado de los "consumidores", las necesidades de las empresas y la rendición de cuentas y el control más rígido por una parte, y por la otra el lenguaje de los valores "cristianos", la tradición occidental, la familia tradicional y el retorno de los "contenidos escolares básicos". La unión de estos dos tipos de lenguaje, como hace la coalición de derechas, les otorga un poder inmenso. Para poder pensar con seriedad en la política cultural de la educación no podemos dejar de lado ninguno de los elementos vistos (raza, género, clase social, política cultural).
Capitulo II: La política de conocimiento oficial ¿Tiene o no sentido un curriculom nacional?
El currículo no se establece de manera neutra. Que se acepta como conocimiento, cómo se organiza, quién está capacitado para enseñarlo, cómo se evalúa responde siempre a alguna política intencionada. Por eso la forma y el contenido cultural funcionan como marcadores de clase. La escuela se convierte en escuela de clase. Ante la petición de un currículo nacional, el autor dice no oponerse en principio, pero dice que no es algo nuevo. En Inglaterra fue introducido por el gobierno de M. Thatcher. Consiste en asignaturas troncales y fundamentales, como matemáticas, ciencias naturales, tecnología, historia, arte, música, educación física y un idioma moderno extranjero. Esto va acompañado por un sistema nacional de tests de evaluación de rendimiento para todos los alumnos de 7, 11, 14 y 16 años. En EEUU se piensa que se debería adoptar el sistema inglés o japonés para que el nivel suba, pero Apple cree que ya existe un currículo, aunque oculto, que viene determinado por la adopción de libros de texto que hacen algunos Estados, como California y Texas, que controlan el 20 o 30% del mercado de los libros de texto, y que tan bueno puede ser uno como o el otro. Lo que se pregunta es qué grupo lidera este tipo de reforma, para lo que necesita saber quién se beneficiará o quién saldrá perjudicado de la misma, para concluir que "los grupos de derechas están fijando la agenda política en educación y que, en general, se producirá en este campo el mismo modelo de beneficios que ha caracterizado casi todas las áreas de política social, en las que el 20% superior de la población acapara el 80% de los beneficios". Para el autor, se está transformando el para qué de la educación. Hay una nueva alianza de poderes conservadores que aspira a establecer las condiciones educativas que cree necesarias para incrementar la competitividad, los beneficios y la disciplina. Sus objetivos son los mismos que orientan sus metas económicas y de bienestar social: la expansión del "libre mercado", la reducción de las responsabilidades gubernamentales con respecto a las necesidades sociales, el reforzamiento de estructuras de movilidad fuertemente competitivas, la reducción de las expectativas de las personas en relación con la protección económica y la popularización de un pensamiento social darwinista. La restauración conservadora, tanto en EEUU como en GB, se caracteriza por cuatro tendencias: privatización, centralización, orientación hacia las profesiones (vocationalization) y diferenciación. Si se deja actuar a la "mano invisible" del mercado, será eficiente y democrática. Uno de los efectos principales de la combinación de la mercantilización del Estado es la retirada de las políticas educativas de los debates públicos. El papel principal que desempeña el currículo nacional consiste en proporcionar el marco de referencia dentro del cual puedan funcionar los tests de evaluación nacionales. Facilita el establecimiento de un procedimiento que daría a los consumidores unas "etiquetas de calidad" de las escuelas, de manera que las fuerzas libres del mercado actuaran en la mayor medida posible. Los criterios pueden parecer objetivos, pero los resultados no lo serán, por las diferencias existentes en relación con los recursos y por la segregación de clases y razas. En las sociedades complejas, como la americana, la única clase de "cohesión" posible es aquella en la que se reconozcan las diferencias y desigualdades. Un currículo y una pedagogía democráticos deben comenzar reconociendo "las distintas situaciones sociales y repertorios culturales presentes en las aulas y las relaciones de poder que existen entre ellos". En realidad según Apple el currículum nacional es un mecanismo para el control político del conocimiento. ¿A quién beneficia implantar una reforma de este tipo? Un sistema así ratifica y exacerba las diferencias de género, raza y clase social, a falta de recursos suficientes, tanto humanos como materiales. En el nuevo mercado educativo, la "libertad" y la "elección" serán para quienes puedan costearlas. En la escolarización la "diversidad" no dejará de ser una mera palabra educada para eludir a la situación de apartheid educativo. Una cultura común no puede consistir nunca en la extensión de lo que una minoría piensa y cree. Se requiere la creación de las condiciones necesarias para que todas las personas participen en la creación de significados y valores, que puedan participar en establecer lo que es o no importante.
Capitulo III: Llegar a ser de derechas, la educación y la formación de los movimientos conservadores
En los EEUU, los conservadores han constituido organizaciones de ámbito nacional para luchar contra lo que en las escuelas se conoce como "conocimiento oficial". Estas organizaciones entran en contacto con grupos locales de "ciudadanos preocupados" y les ofrecen ayuda financiera y legal en sus batallas contra el sistema escolar. Entre las organizaciones más activas están: Citizens for Excellence in Education, Eagle Forum, Westeren Center for Law and Religious Freedom y Focus on the family (en Texas es muy conocido un matrimonio, Norma and Mel Gabler, que pertenecen a un movimiento religioso fundamentalista y que consiguieron que de los libros de ciencias naturales, al hablar del cuerpo humano se suprimieran las palabras pene y vagina, por considerarlas palabras sucias). Los autores se preguntan cómo y por qué esos movimientos resultan atractivos. Las políticas de derechas no siempre son el resultado de una iniciativa cuidadosamente planeada, sino que pueden ser de carácter accidental -lo que no significa negar su intencionalidad-. Con frecuencia las políticas de derechas son compromisos entre la derecha y otros grupos. Tanto los liberales, como los neoconservadores, los grupos fundamentalistas religiosos autoritarios y populistas, y una fracción concreta de la nueva clase media han encontrado un sitio bajo el paraguas ideológico que constituyen las tendencias de derechas, en general. La nueva derecha considera la familia como una unidad orgánica y divina que "resuelve el egoísmo masculino y el desinterés femenino". Los papeles en la familia son asignados por dios y por la naturaleza, y si se rompen se rompe también con dios y con la naturaleza. la enseñanza pública se ve como un inmenso peligro. En palabras del activista conservador Tim La Haye "la moderna educación pública es la fuerza más peligrosa en la vida del niño, desde los punto de vista religioso, sexual, económico, patriótico y físico" (citado en Hunter, Children in the service of Conservatism). Los problemas de sexualidad, o género, no constituyen sus únicos centros de atención. Han tenido y tienen una gran fuerza ejerciendo presiones sobre los editores de libros de texto, haciéndoles aplicar la autocensura. La Ley de Texas sobre libros de texto dice: "El contenido del libro de texto promoverá la ciudadanía y la comprensión de los aspectos esenciales y los beneficios del sistema de libre empresa, resaltando el patriotismo y el respeto a la autoridad reconocida". (Delfattore, Wat Johnny shouldn't read). Da gran importancia a los estilos de vida tradicionales y al fundamento moral de la familia, sobre la que se construye la nación. "La sociedad ideal es aquella en la que los individuos se integran en una comunidad moral, ligada por la fe, por los valroes morales comunes y por la obediencia a los dictados de la familia, la iglesia y Dios". Todos los problemas de la nación se atribuyen a la decadencia moral. Para ellos "kis oribkenas cryacuakes de kis oibres bi sib nateruakesm subi esourutyakes". Apple cree que es esencial el estudio de los movimientos sociales y de como se forman para intentar la integración y que no se produzca, como suele ocurrir, una oposición binaria (derecha-izquierda).
Capitulo IV: Realidades norteamericanas: pobreza, economía y educación
Los autores de este capítulo creen que los temores económicos proporcionan un terreno fértil para la aparición de una política conservadora. Los neoliberales utilizan muy bien el discurso de la crisis económica para producir esta situación. Pero lo que ellos quieren es demostrar que no existe tal relación, y para ello se basan en dos problemas educativos, el problema del abandono en la escuela y el de los estudiantes "en situación de riesgo". Las tasas de abandono son mucho más elevadas entre las personas pobres y de color, pero no se dan soluciones, únicamente se dice que el país iría mejor si no hubiese tanto fracaso escolar. Apple dice que no es únicamente un problema educativo, el problema es sobre todo la privación de los derechos culturales y económicos. Hay que contemplar el problema de manera más global. La economía actual incrementa la distancia entre ricos y pobres, entre blancos y negros. Está impulsada por un conjunto de políticas en las que las vidas reales de millones de personas cuentan menos que la "competitividad", la "eficiencia" y la maximización de los beneficios. "A pesar de Adam Smith, la maximización de los beneficios de las grandes empresas privadas, económicamente poderosas, no ha maximizado el bien público". La clase media se está reduciendo, al tiempo que crecen los extremos. Las tasas de abandono varían en función de la clase social. Los hijos de familias ricas tienen una tasa del 2,3%, mientras que las de familias pobres un 24,6%. Y el abandono de jóvenes negros es 30 veces superior al de blancos. Casi el 30% de los hispanos y un tercio de los afroamericanos viven por debajo del límite de la pobreza (los datos son de la década de los noventa). En general, la probabilidad de que los jóvenes que experimentan la pobreza durante su infancia no acaben nunca sus estudios de bachillerato es un 300% superior a la de los niños que no hayan vivido la pobreza. "La pobreza infantil se cierne sobre todos los aspectos de la vida de sus supervivientes, poniéndolos en una situación mayor de riesgo de hambre, falta de vivienda, enfermedad, discapacidad física o mental, violencia, fracaso escolar, paternidad o maternidad en la adolescencia, privándoles de experiencias positivas en la primera infancia, de estímulos en la adolescencia y de salidas creativas para prepararles para el trabajo" (Edelman, 1994). Apple sostiene que estos niveles de pobreza infantil constituyen un fenómeno típicamente americano. El problema de la pobreza se encadena con otros muchos que derivan de él, como el desempleo, las tasas de mortalidad, de encarcelamiento y falta de vivienda. Casi el 70% de niños negros nacen de mujeres solteras y un porcentaje similar componen las familias encabezadas por mujeres solas. En los años 80, solo uno de cada tres jóvenes negros que salían de la escuela encontraban trabajo. Y la situación no ha mejorado. También la carga de desempleo se reparte de forma desigual entre los distintos grupos de edad, raza y sexo,. Los más afectados son las personas de color, las mujeres y los jóvenes (características que no son excluyentes). En cuanto a éstos saben que el futuro que les espera no es muy halagüeño, y que no está demasiado ligado a lo que estudien o no en la escuela. Saben que solo encontrarán determinados tipos de trabajo, los más aburridos y peor pagados, así que parece bastante lógico que no estén deseando incorporarse al mercado de trabajo, ni hacer grandes esfuerzos en la escuela. Apple dice que es fácil atacar a las escuelas por el declive de la "excelencia" y por la crisis económica, pero afrontar los procesos que provocan esta situación es mucho más difícil. "Si no nos ocupamos -dice- de las causas sociales del abandono de los estudios y si no tomamos en serio el predominio histórico de las estructuras de estratificación de clase, raza y género, que configuran una parte fundamental de la sociedad norteamericana, dentro y fuera de las escuelas, estaremos abocados al fracaso". La clave de la cuestión no consiste en dar vueltas en torno al rendimiento escolar, sino en las relaciones y estructuras socioeconómicas que organiza la sociedad. Es necesario buscar el bien común, por encima de los simples beneficios.
Capitulo V: Conclusión: No hay que bromear con la reforma educativa
El sistema educativo no solo distribuye los bienes sociales. También configura el tipo de sociedad por venir. Que la sociedad futura sea justa depende, en parte, del uso que se haga del sistema educativo. Educar es un "trabajo moral" (Connell, School and Social Justice , 1993). Este carácter moral de la educación afecta directamente a la calidad moral de las instituciones que educan. Si los sistemas escolares tratan consistentemente de forma injusta a muchos de sus alumnos, éstos no serán los únicos que sufran.También se degrada la calidad de educación de todos los demás. Una educación que privilegia a un niño sobre otro está dando al privilegiado una educación corrupta, aunque le beneficie desde un punto de vista económico. En el proceso de crear al individuo psicológico, individual, la educación casi ha perdido todo sentido serio de las estructuras sociales y de las relaciones de raza, género, clase social y religión que tienen gran fuerza para configurar a los individuos. Es necesario comprender como se distribuyen de forma desigual las oportunidades, el papel que desempeña la educación en esa estratificación, y reivindicar una reforma educativa cuyo objetivo sea la creación de un orden social más justo. De otra manera se reproducirá el ciclo sin esperanzas. Detrás de cada historia que contamos sobre la educación hay una teoría sobre lo que es la realidad social y sobre lo que los educadores y otras personas tienen que hacer para poderla modificar. Para los neoconservadores la educación es una actividad práctica encaminada a preparar al sujeto para el mundo del trabajo. Pero -como ha insistido Dewey- lo "práctico" nunca podría divorciarse del conocimiento histórico, ético o político, sin perder nada en el proceso. La escolarización nunca debería considerarse como mero entrenamiento para satisfacer las necesidades de la industria. Debe capacitar a las personas para que tengan un mayor control de sus trabajos y de su vida laboral, para que aprendan más cosas acerca de los derechos individuales y colectivos. Pero las escuelas no son lugares aislados, aunque esto no quiere decir que si no se transforman las estructuras económicas y sociales nada puede hacerse. Luchar en las escuelas es luchar en la sociedad. Es posible crear una educación que ilumine y se oponga en la práctica a las desigualdades sociales. Se pueden llevar a cabo cambios, a pesar del triunfalismo conservador. Pero hay que reconstruir el discurso sobre la pobreza y el bienestar para recuperar el sentido de la ética y de la comunidad. Esa reconstrucción, según Katz y Connell tiene que basarse en cinco premisas generales: 1) reavivar nuestro sentido de ofensa moral ante la persistencia de la falta de vivienda, el hambre, la carencia o insuficiencia de la asistencia sanitaria y demás formas de privación. 2) Defender y ampliar los principios de la dignidad humana, la comunidad y la realización de la democracia en los hechos concretos de la vida cotidiana. 3) Redescubrir formas de insistir en que las personas pobres no son "ellos", sino "nosotros". 4) Restringir los modelos de mercado a sus limitadas esferas, de manera que la justicia social constituya la lente dominante a través de la cual examinar las políticas sociales y educativas. y 5) Conectar estratégicamente estas premisas progresistas con otros valores aceptados por la mayoría, como la libertad, poniendo de manifiesto que la pobreza destruye familias, comunidades, la economía y muchas cosas más. Porque al fin y al cabo estamos hablando del futuro de nuestros niños.
Resumen de María de la Válgoma
Extraido desde http://www.movilizacioneducativa.net/resumen-libro.asp?idLibro=142